Sistemas de Información Geográficos Participativos – Parte 1

Qué es PGIS?

El PGIS, Sistema de Información Geográfico Participativo está destinado a llevar las prácticas académicas de SIG y la cartografía al nivel local para promover la producción de conocimiento por parte de asociaciones desarrolladas entre individuos, comunidades, organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas, instituciones religiosas o religiosas, gobiernos y el sector privado. La práctica de PGIS está orientada hacia el empoderamiento de la comunidad a través de aplicaciones de tecnologías geoespaciales medidas, impulsadas por la demanda, fáciles de usar e integradas.

La buena práctica de PGIS debe garantizar que el conocimiento espacial ubicado en un mapa no esté separado de la sabiduría (valores morales, éticos y culturales) que se le atribuye.

Qué podemos lograr con PGIS

  • Mejorar la capacidad de generar, gestionar y comunicar información espacial

  • Estimular la innovación

  • Fomentar el cambio social positivo

 

Consejos y buenas prácticas en el proceso de PGIS

Sea abierto y honesto: Explica los beneficios del proyecto y sus limitaciones, explica en palabras claras para todo el mundo cuál es el propósito y el por qué del mismo. Explica por qué es necesaria su participación.

Obtén el consentimiento explícitos de todos: Como todo proyecto participativo, todos los involucrados son voluntarios. Para que la participación sea voluntaria, el participante debe saber qué tipo de mapa se va a hacer (sería ideal  que se muestre un ejemplo), el tipo de información que se incluirá en el mapa y las posibles implicaciones de los mapas. siendo hecho público. Las personas deben aceptar participar y poder retirarse en cualquier momento sin prejuicios. La obtención del consentimiento informado debe establecerse con antelación.

Tenga en cuenta sus implicancias políticas: El PGIS es siempre un proceso político y, por lo tanto, lo más probable es que tenga consecuencias no deseadas para algún stakeholder relacionado con las comunidades con las que trabaja y en relación al problema que ataca. Recuerde que en todo proceso de empoderamiento implica independencia y en consecuencia el desempoderamiento de otros.

Evite generar falsas expectativas: La etapa inicial, de análisis y diseño suele entusiasmar a todos los involucrados y dar rienda libre a la imaginación sobretodo de aquellos participantes que desconocen la tecnología y metodología GIS (insiders). PGIS es un proceso largo e intenso, es importante seguir siendo claros y honestos (referido al primer punto nombrado) sobre los beneficios y limitaciones del proyecto para que las falsas expectativas no generen grandes desilusiones que afecten el compromiso de los participantes durante la ejecución.  

Proponga condiciones no negociables: Que su participación sea voluntaria, no implica que los miembros no tengan responsabilidades. Algunas tareas, recursos, calendarios, son claves para la obtención de resultados. En el inicio del proyecto, exponga cuales son las condiciones no negociables y explique las razones.

Invierta tiempo y recursos en construir confianza: Sobretodo entre los insiders (participantes no-tecnológicos) y los outsaiders (facilitadores tecnológicos).

Nunca ponga la gente en peligro: Elimine datos que pueda exponer al peligro a cualquier sector de la población.

Elija la herramienta de GIS indicada para la población involucrada: Como dijimos anteriormente, PGIS es un proyecto voluntario, mientras más compleja es la tecnología GIS, menor es el nivel de participación.

Sea considerado con el tiempo de las personas: A inverso de algunas creencias, el tiempo de la gente de menos recursos suele ser muy valioso. La pérdida de atención de la vida cotidiana puede tener altos costos ocultos para ellos.

No se apresure: Acepte el hecho de que los enfoques participativos necesitan tiempo y generalmente son lentos, tenga en cuenta la variable de tiempo en el calendario de proyecto.

Ponga los valores, necesidades e inquietudes de la gente en primer lugar: Pueden surgir instancias cuando un curso de acción es beneficioso para las necesidades del esfuerzo de investigación asociado, pero es significativamente contraproducente para satisfacer las necesidades de la comunidad. Este es un dilema universal para todos los programas “participativos”, ya sea que la prioridad más alta sea en los resultados, como los mapas necesarios, o en la promoción del empoderamiento y la capacidad de la comunidad. El enfoque ético consiste en encontrar cursos de acción alternativos que sean adecuados para las necesidades de la comunidad.

Estimule el aprendizaje espacial en contraposición a la mera extracción de datos: Recuerde que más allá del objetivo particular del proyecto, la meta final es el empoderamiento de la comunidad.

Los mapas no tienen un final, tienen un “mientras tanto”: La información relevante es infinita, un mapa siempre se encuentra en constante cambio y crecimiento. Un mapa no es estático, no está “tallado en piedra” prevea que los mapas sean actualizados y mejorados.

No desestime información relevante en nombre de la precisión: La precisión espacial es relativa y sólo tiene importancia cuando se trata de límites.

Asegúrese que el acceso y la generación de la información se quede con los participantes más allá del tiempo del proyecto: Privar del acceso y el uso de la información en un breve período de tiempo es un acto de desempoderamiento.

Prepárese para lidiar con las nuevas realidades que surgirán del proceso: La visualización y la geo-referenciación del conocimiento local es probable que cambie la manera en que tanto los informantes como el público en general perciben y comprenden el espacio. Tales cambios pueden influir en las relaciones de poder y las jerarquías, e inducir nuevos conflictos o inflamar los latentes. Se deben hacer provisiones para enfrentar eventualmente nuevas realidades conflictivas.

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